Tratamientos más complejos en etapas avanzadas
El diagnóstico tardío del cáncer de ovario no solo dificulta el tratamiento, sino que también lo vuelve más complejo. En etapas avanzadas, el manejo de esta enfermedad suele requerir una combinación de cirugía, quimioterapia y terapias dirigidas.
Hoy, gracias a los avances de la medicina y al desarrollo de estudios moleculares, es posible identificar de manera más temprana a mujeres con mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario por factores hereditarios. Entre estos avances destacan los test genéticos para detectar mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 -asociados principalmente al cáncer de mama y ovario-, además de evaluaciones de HRD (deficiencia de recombinación homóloga), que permiten conocer cómo responde el tumor a determinados tratamientos y definir terapias más personalizadas.
“Las pacientes con antecedentes familiares de cáncer de mama o cáncer de ovario deben consultar en unidades de asesoramiento genético para estudiar posibles mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2. Las mujeres portadoras de una mutación BRCA1 tienen hasta un 50% más de riesgo de desarrollar un cáncer de ovario a lo largo de su vida”, afirma el especialista.
Asimismo, el Dr. Arab destaca la importancia de acceder a atención especializada: “Los mejores resultados oncológicos y en calidad de vida, se observan en centros multidisciplinarios que cuentan con la infraestructura adecuada y con indicadores de calidad que se monitorean de manera constante para el tratamiento de esta enfermedad. Es fundamental que las pacientes se aseguren de que la cirugía se realice de acuerdo con estándares internacionales. Los mejores resultados en cáncer de ovario avanzado se logran cuando existen equipos afiatados y permanentemente entrenados en el manejo de esta patología”.