Las vacaciones hay que tomárselas. Uno ve los resultados de no hacerlo”, advierte el Dr. Jorge Cárdenas, psiquiatra de la Unidad de Medicina Integrativa de FALP. Entre esas consecuencias, el profesional menciona agotamiento, alteraciones del sueño, ansiedad, apremio, estar más irascible y acelerado de lo necesario.
“Producto del agotamiento, una persona no piensa bien, no prioriza, pierde concentración, duerme mal, le molestan los ruidos. Se agobia la capacidad de resolver situaciones, y las decisiones que debieras tomar fácilmente se vuelven cada vez más grandes. Muchos lo confunden con depresión, pero no estás deprimido, sino que agotado. Lo primero que tienes que hacer es descansar. Hay casos reales en que la tensión ha llegado a un punto en que alguien no puede firmar documentos”, comenta.
¿Cuánto tiempo hay que parar? El Dr. Cárdenas afirma que 15 días hábiles (tres semanas) es lo mínimo para cualquiera, aunque lo ideal sería contar con un mes específicamente, hay ciertos empleos que requieren un