Comienza el verano y las actividades al aire libre son cada vez más recurrentes. ¿Cuál es la conexión directa que tiene el cuerpo humano con el exterior? La piel, el órgano más extenso y que se ve expuesto en mayor medida a la radiación solar, que aumenta en esta época.
Considerando lo anterior, el protector solar es uno de nuestros aliados principales para evitar el daño y disminuir el riesgo de cáncer de piel, una enfermedad cuya incidencia y mortalidad han aumentado en las últimas décadas, según datos del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS).
¿Sirve cualquier bloqueador solar o es necesario tomar en cuenta ciertas características, para potenciar la protección? ¡Toma nota sobre estas recomendaciones que nos entregan nuestros especialistas FALP!