Claudia Cárdenas, viajó en plena pandemia desde Temuco a concretar su donación, y relató su experiencia indicando lo importante que es hacer realidad esta iniciativa. “No podía creer lo que escuchaba, de tantas personas, yo tenía la oportunidad de contribuir. Jamás dudé en decir que sí, de hecho, antes de que me explicaran todo el proceso a seguir, le dije al coordinador que me llamó, ¿cuándo empezamos? Recibir esa llamada fue esperanzador, un momento alegre dentro de todo el panorama gris que había por la contingencia, en relación a la pandemia”, comentó.
Respecto al proceso de donación, Claudia señaló que fue rápido e indoloro. “Fui la primera persona que donaba en FALP y sentía que estaban muy preocupados por mi bienestar. Durante la donación me sentí bastante bien, muy tranquila. Quienes estuvieron conmigo durante todo el proceso eran personas muy comprometidas, amables, empáticas y atentas. No me esperaba que me acompañaran durante todo el proceso y que estuvieran tan preocupados por mí”.
El objetivo de la donación era conseguir potenciales donantes de células madre sanguíneas para ayudar a pacientes con leucemia. Quienes necesitan encontrar una persona con compatibilidad genética idéntica para enfrentar su enfermedad. Esta afinidad genética es muy escasa, por esto, la búsqueda de DKMS se realiza a nivel mundial.