Tras una mastectomía, existen opciones para recuperar la apariencia del complejo areola-pezón sin someterse a una nueva intervención quirúrgica. Una de ellas es My Nipp, emprendimiento de la arquitecta Beatriz Palma, en el que desarrolla prótesis externas hiperrealistas para mujeres que han pasado por un cáncer de mama.
Elaboradas en silicona biocompatible, estas prótesis reproducen el color, la textura y el relieve de la areola y el pezón. Se adhieren directamente a la piel mediante un adhesivo especial, son removibles y reutilizables, y no requieren agujas ni procedimientos invasivos.