“Hay alimentos que deben restringirse, como las carnes rojas y carnes procesadas, que están relacionadas con el cáncer colorrectal. También se deben evitar las grasas saturadas, harinas y azúcares refinadas, que se vinculan con obesidad y resistencia insulínica, condiciones asociadas al desarrollo de cáncer gastrointestinal, renal, de endometrio y de mama. El alcohol también se relaciona con cánceres gastrointestinales, de boca, laringe y mama”, explica la Dra. Loreto Moreira, jefa de la Unidad de Nutriología FALP