El Dr. Inti Paredes, coordinador de Telemedicina FALP, cuenta que “los primeros modelos de esta herramienta comenzaron hace unos 30 años, con atenciones enfocadas a la entrega de asesoría entre profesionales sanitarios. El modelo actual, englobado en el concepto de teleconsulta, se concentra en un formato médico-paciente”.
Estas teleconsultas habían surgido con mayor fuerza en Europa y, principalmente, Estados Unidos. “Aun así, antes del Covid-19, su tasa de uso variaba entre el 1% y 5%. Es decir, independientemente de que la tecnología existía y de que había profesionales que ofertaban el servicio, la intención de uso era muy baja. Pero ahora, en algunos lugares de EE.UU. está llegando al 50%, ya sea por teléfono o videoconsulta. Y el incremento de los encuentros telemédicos con respecto a lo que había antes ha superado en algunos casos el 1.000%”, explica.