El especialista FALP comenta que en el mundo no sólo han aumentado los casos de melanoma; también la mortalidad, debido a que suele diagnosticarse en una etapa avanzada, lo que determina el pronóstico. “Detectado en estadio I, cuando es una enfermedad totalmente localizada, tiene una sobrevida fantástica, de 98% a 5 años. Pero, a pesar de tratarse de una lesión pigmentada que está en la piel y a la vista de todo el mundo, ocurre que su aparición no se percibe oportunamente, ya sea por falta de información o porque los pacientes no están atentos. En general, la gente no sabe distinguir cuándo un lunar debe ser controlado oportunamente”, afirma.
Por eso, dice el Dr. Pantoja, se insiste en que las personas se realicen rutinaria y periódicamente un autoexamen cutáneo y sepan de qué sospechar para poder consultar a .tiempo (ver recuadros).
Sin embargo, principalmente en épocas más invernales, a la sobreexposición al sol se suma otro riesgo: el solárium. “Si bien la radiación UVB es la que produce más cáncer de piel, se ha visto que las dosis incrementadas de radiación UVA —que emiten las cabinas solares— también originan estos tumores, además de un fenómeno de envejecimiento cutáneo muy marcado. Muchos creen que no están tomando sol porque no están en la playa, pero uno acumula radiación UV en forma ordinaria, por el hecho de salir a la calle y trasladarse de un lugar a otro. Sumar a eso las camas solares es una irresponsabilidad muy grande. Actualmente existen estupendos autobronceantes, entonces ir al solárium es una actitud bastante arriesgada, de mucha desinformación y desidia por la propia salud”.