¿QUÉ EDAD TIENE?
“Los hombres tienen riesgo de desarrollar cáncer por el hecho de ser hombres y de envejecer, y eso no va a cambiar”, afirma el Dr. Camilo Sandoval.
La edad es el principal factor de riesgo de la enfermedad, que se vuelve más frecuente sobre los 50 años. Esta la edad en que los hombres en general deberían comenzar a controlarse regularmente con el urólogo, mientras que los que tienen antecedentes familiares directos –padres o hermanos- de cáncer de próstata tienen que consultar antes, rondando los 40.
NO ESPERE SÍNTOMAS
El aumento del tamaño de la próstata es parte natural del envejecimiento de los hombres, pero ese crecimiento varía de acuerdo a cada persona. Debido a ese aumento, se bloquea el flujo urinario, lo que produce una serie de síntomas, principalmente dificultades para orinar, aumento de la frecuencia miccional, problemas para aguantar las ganas de orinar, lo que normalmente se traduce en tener que levantarse muchas veces en la noche.
Dicho esto, el Dr. Sandoval aclara “el cáncer surge en la parte más externa de la próstata y no alcanza a obstruir la vía urinaria, ya que ésta se mueve a través del centro de la glándula prostática. Cuando un tumor es tan grande que llega a bloquear la vía urinaria, han pasado algunos años desde su origen y eso significa que ya tenido oportunidad de producir metástasis a distancia. Por lo tanto, siempre se les recuerda a las personas no esperar a tener síntomas para consultar preventivamente por la posibilidad de tener cáncer”.
LO BUENO DE UNA RESONANCIA
El camino de la pesquisa de un cáncer de próstata comienza con un examen clínico –tacto rectal- y análisis del antígeno prostático específico. Estos estudios podrían arrojar una sospecha de cáncer, la que se confirmará o descartará con la realización de una biopsia. Sin embargo, afirma el Dr. Sandoval, existe una instancia que permite definir mejor esa sospecha antes llegar a la biopsia.
“La resonancia nuclear magnética ha cobrado un rol fundamental en el manejo de la patología prostática, ya que nos ayudar a definir áreas de la próstata que pueden ser más sospechosas de cáncer. En pacientes en que los estudios anteriores no son categóricos, nos permite llegar más rápido al diagnóstico minimizar el número de biopsias innecesarias; y cuando la resonancia es sugerente de una lesión, permite que la biopsia sea más eficiente, ya que las probabilidades de encontrar un tumor pequeño mejoran”. Cuando ya hay un cáncer, explica el especialista, la resonancia también es útil, ya que “permite predecir en qué puntos el tumor podría estar saliendo de la próstata o comprometiendo estructuras vecinas y, por lo tanto, diseñar mejor la cirugía u otros tratamientos. La resonancia, por ende, es hoy nuestra mejor herramienta diagnóstica de imágenes y se recomienda que todo paciente se realice una antes de ir a una biopsia prostática”.