Cómo evitar el cáncer de piel
La prevención se basa en conductas cotidianas orientadas a reducir la exposición solar. El uso de protector solar de amplio espectro, con un factor de protección sobre 50, aplicado en cantidad suficiente y reaplicado mínimo tres veces al día, es fundamental. A ello se suman otras medidas como las que comparte el doctor Stevens: “Para reducir el riesgo de cáncer de piel es fundamental evitar la exposición directa al sol sin ningún tipo de protección, sobre todo en los horarios en que la radiación es más alta, entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde. Además, se deben utilizar elementos de protección física, como sombrero -idealmente de ala ancha-, lentes de sol con protección UV, ropa protectora de manga larga y en el caso de los veraneantes, no olvidar el uso de quitasol”.
Finalmente, la autoexploración periódica de la piel, como la regla del ABCDE y los controles dermatológicos anuales permiten identificar lesiones sospechosas en etapas tempranas, cuando los tratamientos son más efectivos. La educación y la concientización completan una estrategia preventiva integral que promueve una relación informada, responsable y saludable con el sol.