Cuida tu piel todo el año
Hasta un 70% de los melanomas son detectados por los pacientes a través de la observación de la piel.
Busca un espejo frontal y uno de mano, y examina tu cuerpo una vez al mes. Si notas una lesión nueva, sospechosa o que cambia drásticamente, realiza un chequeo con un dermatólogo.
Cómo realizar un autoexamen
– Mira tu cuerpo de frente y de espalda, luego el lado derecho y el izquierdo.
– Mira tu cara. Pon atención en labios, ojos, escote, cuello, pecho y abdomen.
– Examina la parte posterior del cuello, orejas y cuero cabelludo. Puedes usar tus manos, una peineta o secador de pelo para separar el cuero cabelludo.
– Eleva tus brazos y revisa el área debajo de estos.
– Dobla los codos y mira antebrazos, palmas y partes superiores de las manos, piel entre los dedos y sus uñas.
– Mira la parte posterior de las piernas, glúteos, área genital y parte baja de la espalda.
– Siéntate y mira una pierna a la vez. Revisa la parte delantera de los muslos y la parte interior de las piernas. Examina los pies, entre los dedos y la raíz de las uñas.
– Usa un espejo de mano para observar la parte inferior de los pies, pantorrillas y muslos por la parte posterior.
La regla del ABCDE
Mientras más lunares tienes, es mayor el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Observa tus lunares y consulta al doctor si tienes alguna de estas señales:
Asimetría: Una mitad es distinta a la otra.
Borde: Bordes mal definidos.
Color: Dos o más colores o tonalidades.
Diámetro: Diámetro mayor a 5 mm.
Evolución: Cambios en el tiempo.
El “patito feo”
Los lunares generalmente son similares. Por eso, una nueva lesión pigmentada se considera sospechosa si tiene una apariencia diferente de las demás.