El Ministerio de Salud anunció que el carcinoma diferenciado de tiroides será incorporado al AUGE con la finalidad de resolver el gran volumen que hoy representa esta enfermedad.
Las principales afectadas por el cáncer de tiroides son las mujeres. En Chile, según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS, se diagnostican 1.081 nuevos casos al año de la enfermedad, de los cuales al menos el 80% corresponden a personas de sexo femenino.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
El diagnóstico del cáncer de tiroides comienza con la ecografía de la glándula y se corrobora con una punción con aguja, mediante la cual se obtiene una muestra, ya sea de los nódulos y/o de los ganglios linfáticos si se consideran sospechosos.
La punción de los nódulos tiroideos evalúa a los pacientes según una clasificación llamada Bethesda, que arroja una probabilidad estadística de que la punción oriente a la posibilidad de un cáncer. Según explica el Dr. Cohn, hay 6 niveles:
I. La muestra no arroja resultados.
II. Hay una lesión y es benigna.
III. Existe un riesgo de 5% a 15% de que se trate de un cáncer.
IV. Existe un riesgo de 15% a 30% de que se trate de un cáncer.
V. Existe un riesgo de 60% a 75% de que se trate de un cáncer.
VI. Existe un riesgo de 97% a 99%de que se trate de un cáncer.
“Es importante destacar que desde el grupo III ya se debe evaluar la realización de una cirugía. Además influyen los hallazgos ecográficos de sospecha. En los estadios III y IV se puede realizar un estudio genético que ayuda a definir la benignidad o malignidad, evitando así tiroidectomías innecesarias”, aclara el Dr. David Cohn.
La tiroidectomía es el procedimiento quirúrgico principal en el tratamiento del cáncer de tiroides.