“Los pacientes oncológicos son extremadamente vulnerables y se ven afectados no solo por el diagnóstico médico, sino también por estereotipos difíciles de desmitificar. En este contexto, FALP, dedicada a la atención integral de pacientes oncológicos, requiere personal especializado no solo en procedimientos médicos, sino también en el desarrollo de cuidados emocionales, donde la empatía y la inteligencia emocional son fundamentales para establecer conexiones significativas con los pacientes, aliviar su sufrimiento y brindar un apoyo integral durante todo el proceso de tratamiento. El enfoque en estas habilidades permitirá a los profesionales de enfermería, abordar no solo los aspectos físicos, sino también los emocionales, creando un entorno de cuidado más humano y compasivo”, recalcó Cecilia Martínez, enfermera de FALP y Magíster en Educación en Ciencias de la Salud.