Tener una piel linda y lozana puede asociarse a una mayor conciencia del autocuidado. Hoy en día, es común escuchar a más y más personas que acuden a especialistas para mejorar imperfecciones, arrugas o manchas, sin embargo, la preocupación por lo estético no siempre va de la mano con el cuidado de la salud.
Con índices de radiación UV extremos y temperaturas que superan los 34°C en verano, evitar que el daño solar se siga acumulando en las células de la piel depende de nosotros, lo que también implica protegernos durante todos los meses del año. Frente a esto, ¿a qué señales tenemos que poner atención?
Los lunares pueden entregarnos información valiosa y su observación constante, también permitirá que, ante cualquier cambio o señal de alerta, podamos tomar acción y consultar con el dermatólogo. Una técnica utilizada y recomendada por los especialistas es la regla de ABCDE: observando nuestros lunares basándonos en su asimetría, bordes, color, diámetro y evolución, podemos guiarnos para prevenir y detectar el cáncer de piel en etapas tempranas.
Usando la regla del ABCDE, puedes realizar el autoexamen en tu propio hogar. Es importante que no solo observes las zonas que están más expuestas al sol, sino que también, revises las plantas de los pies, las palmas de las manos, tus uñas, el cuero cabelludo y la zona genital: