En las últimas décadas, el avance de la Radioncología ha sido tan rápido, que los países en vías de desarrollo de América Latina y El Caribe quedaron muy desfasados con respecto al resto del mundo, tanto en tecnología como en la formación del recurso humano.
El Organismo Internacional de Energía Atómica supo detectar esta falencia y, no sin esfuerzo, dirigir los recursos para que este Primer Máster de Radioterapia Avanzada se llevara a cabo en nuestro continente.
Quienes estamos terminando este año de aprendizaje, sabemos reconocer que ha sido un privilegio en nuestra formación, y sentimos la obligación y el compromiso de transmitir lo aprendido a nuestros pares. Y si bien este título que se nos entrega hoy lo recibimos con gran honor, este Máster nos lo llevamos puesto, tatuado en la piel con cada hora de estudio, con cada madrugada en vela investigando sobre un tema o preparando un seminario que fuera de alta calidad, con cada comité de los martes, sus discusiones, sus controversias y su insistencia, en generar en nosotros un cambio de paradigma al momento de enfrentar la Radioterapia actual.
No me cabe la menor duda de que esto es sólo el principio, una semilla que fue sembrada acá en Santiago, en el corazón de la FALP, pero que busca terrenos lejanos y sedientos para poder crecer de verdad. Y allí, en cada uno de nuestros países, de nuestros trabajos, de nuestros pacientes y residentes lo va a encontrar.
Nuestro agradecimiento al Organismo Internacional de Energía Atómica, a la Universidad de Los Andes, al Dr. Marsiglia, a los profesores que vinieron de afuera, a los tutores, físicos, tecnólogos y colaboradores de FALP, que encontraron el tiempo entre sus obligaciones para ayudarnos a mejorar. Pero por sobre todo, nuestro profundo agradecimiento a nuestras familias que tuvieron la paciencia y el amor de apoyarnos y acompañarnos desde cada hogar.
Ahora toca regresar y comenzar el cambio que nuestra Latinoamérica nos pide. A mis compañeros: Felicitaciones por el esfuerzo. Nos espera un gran desafío. ¡Sigamos creciendo y vayamos por más!