En este mes del mar queremos relevar la importancia de un nutriente que se encuentra principalmente en productos de ese origen. Hablamos de los ácidos grasos omega 3 claves en distintos procesos del cuerpo, que sólo obtenemos desde fuentes externas, como los pescados grasos.
Los omega 3 han sido estudiados por sus posibles beneficios en la salud y han mostrado propiedades biológicas potencialmente protectoras. Algunos estudios sugieren que podrían tener un leve efecto beneficioso en ciertos tipos de cáncer, especialmente en el colorrectal y posiblemente en el de hígado. Además, podrían ayudar a disminuir la inflamación, apoyar el sistema inmune y ayudar a mantener el peso en pacientes en tratamiento oncológico.
¿De dónde se obtiene?
Hay alimentos de origen animal y vegetal que tienen distintas concentraciones de omega 3.
Alimentos con alta concentración:
- Jurel.
- Atún
- Salmón
- Sardinas
- Caballa
- Chia y Linaza, idealmente molidas. Estas semillas aportan omega 3 de origen vegetal, que requiere un proceso de conversión interno en el cuerpo para ser tan bueno como en el de origen animal. Por lo que pueden ser un complemento.
Alimentos con baja concentración (no reemplazan a las fuentes principales ricas en EPA y DHA, como los pescados grasos).
- Cochayuyo
- Ostras
- Langostinos
- Palta
- Avena
- Nueces
- Verduras de hojas verdes: espinacas y lechugas
Además, si un doctor te evalúa y lo considera pertinente, podrías iniciar la suplementación de omega 3 con cápsulas, que contienen aceite de pescado. Es importante consultar a un especialista, para saber bien la dosis y el tiempo por el que se debe tomar.