La cita se realizó el jueves 21 de agosto, fecha especialmente significativa para el artista, pues evoca a una de sus composiciones más reconocidas: Cuando agosto era 21, la cual interpretó emocionado frente al público. “No puedo haberla conmemorado de mejor forma. Lo que hemos vivido es un tributo y un homenaje a la vida”, señaló tras iniciar su presentación.
Luego, continuó con clásicos como En algún lugar del mundo, No te vayas, El tiempo en las bastillas y Un café para Platón, que conmovieron hasta las lágrimas a los asistentes.
Tras el espacio musical, se dio paso a una emotiva conversación con el público, en la que el artista respondió preguntas y compartió reflexiones personales, revelando incluso un motivo especialmente íntimo para participar en la actividad: “Más allá de conocer a la fundación desde hace más de 15 años, hoy pesó un tema importante. Nuestra hija Candela está viviendo un cáncer, transitando un momento complejo con todas las inquietudes que eso conlleva. Por eso, cuando me invitaron, sentimos inmediatamente que debíamos estar aquí”.
Entre los asistentes se encontraba Claudia Zúñiga, paciente oncológica, quien agradeció la experiencia. “Escucharte hoy fue como volver a la adolescencia. Cuando chicas te oíamos en la radio, y esas emociones vuelven ahora. Aunque nos corran unos lagrimones, es una tristeza alegre, la gracia de la música melancólica”, dijo emocionada.