Las cifras son elocuentes: más de 34 mil personas mueren cada año por cáncer en Chile y se estima que más de 10 mil de esas muertes podrían evitarse con diagnóstico y tratamiento oportunos. “La evidencia es contundente: por cada cuatro semanas de retraso en el tratamiento oncológico, el riesgo de morir aumenta entre 6% y 8% para cirugías, y entre 9% y 23% para el inicio de radioterapias. Esto obliga a decir algo con crudeza, pero con verdad: una demora en el tratamiento del cáncer no es una cola. Son costos que no deberían haberse incurrido. Peor aún, ¡es vida que se va!”, afirmó Medeiros.
En su alocución el presidente del Directorio de FALP fue directo en solicitar, a nombre de la Fundación, que la Comisión de Salud avance con sentido de urgencia en medidas concretas, entre ellas:
- Declarar Alerta Sanitaria para el cáncer.
- Reforzar la gobernanza de la Subsecretaría de Redes Asistenciales mediante la incorporación de un Gestor Oncológico Nacional, una autoridad ejecutiva que coordine y ordene la red pública y privada.
- Implementar una Torre de Control Oncológico Nacional como unidad técnico-operativa.
“El cáncer no espera. Y cuando un país se demora, el cáncer avanza. Hoy Chile enfrenta una crisis sanitaria silenciosa y cruel. Y tenemos un deber moral: hacer visible lo invisible y actuar con sentido de urgencia. Esta Comisión puede liderar una respuesta histórica, una épica republicana, sin ideología, y a la altura de lo que la ciudadanía espera. FALP se pone al servicio del país en esta tarea”, aseveró.
En la sesión, Medeiros —quien fue acompañado por Cristián Ayala, gerente general de FALP— expuso ante el presidente de la Comisión de Salud del Senado, senador Iván Flores, y las senadoras y senadores Ximena Órdenes, Juan Luis Castro, Francisco Chahuán y Sergio Gahona Salazar.