Educación y acompañamiento en la atención oncológica
FALP ha desarrollado un trabajo sistemático de educación dirigido a pacientes y comunidades, integrado a las distintas etapas de la atención clínica. Durante la ruta asistencial, la información se refuerza en momentos claves del proceso terapéutico y se entrega en un lenguaje claro y preciso, considerando que el diagnóstico suele recibirse en contextos de alta ansiedad. “Este enfoque busca facilitar la comprensión de los tratamientos, favorecer la adherencia y fortalecer la relación entre los equipos de salud y los pacientes”, cuenta el Dr. Luis Marín.
En este ámbito, la institución ha implementado instancias formales de participación, como la Comisión de Educación —integrada por profesionales y pacientes— y el Consejo de Pacientes y Familiares, espacios que permiten incorporar la experiencia de quienes viven la enfermedad en la revisión y mejora de los procesos asistenciales, educativos y comunicacionales.
Desde una perspectiva más amplia, distintos actores del ámbito sanitario coinciden en que el abordaje del cáncer requiere no solo tecnología y tratamientos innovadores, sino también estrategias que promuevan el acceso al conocimiento y el diálogo entre pacientes, familias y equipos de salud.
“Educar en cáncer es, en el fondo, una manera de cuidar. Cuidar la inteligencia, cuidar la dignidad y cuidar la esperanza. Y ese cuidado —cuando es sistemático, riguroso y éticamente orientado— transforma no solo a los pacientes, sino también a quienes tenemos el privilegio de atenderlos”, concluye el Director Académico de FALP.
FALP y la formación como responsabilidad institucional
Desde hace casi seis décadas, FALP ha asumido la formación oncológica como parte de su misión. Primero, con la transmisión de conocimientos a través de tutorías; luego, desde 2011, mediante programas académicos formales; y desde 2021, con la creación de su Dirección Académica, la cual está orientada en tres frentes: formación de profesionales, educación continua y educación de pacientes.
Actualmente, FALP forma 19 de los 34 oncólogos médicos que se gradúan anualmente en el país. En conjunto con instituciones como la Universidad de los Andes, la Universidad San Sebastián y la Universidad de Valparaíso, desarrolla programas de subespecialización quirúrgica con énfasis oncológico, hemato-oncología, radioterapia avanzada y formación en enfermería oncológica.
“Conscientes del rol central de la atención primaria, iniciamos además un curso de oncología para médicos y otros profesionales de la salud de las regiones de Valparaíso y O’Higgins, en el que hoy participan 98 personas”, explica el director académico de FALP. Además, agrega, durante el último año se formaron 493 estudiantes en oncología entre profesionales y técnicos, y se realizó formación continua a 740 profesionales y técnicos que ya trabajan en FALP.
En radioterapia, además, FALP cuenta con una residencia de especialidad que se realiza en conjunto con la Universidad de los Andes, y con un Magíster internacional en técnicas avanzadas de radioterapia desarrollado también junto a esa casa de estudios y auspiciado por la Agencia Internacional de Energía Atómica.