Modelo Social

de Salud Oncológica FALP

El cáncer representa uno de los mayores desafíos de salud en Chile. Cada año, más de 34 mil personas mueren por esta causa, y se estima que más de 10 mil de esas muertes podrían evitarse con un diagnóstico y tratamiento oportunos.

En FALP, somos una Fundación y un Instituto Oncológico que trabaja por acortar estas brechas de acceso en la atención del cáncer. Nuestro propósito social, es apoyar a pacientes y familias que necesitan de recursos para enfrentar esta enfermedad, entendiendo que el cáncer no solo afecta al individuo, sino que también es un problema social que requiere ser atendido.

A partir de esto, en FALP hemos desarrollado un Modelo Social de Salud Oncológica único que enlaza la excelencia médica con el acceso a tratamientos oncológicos. Como institución sin fines de lucro, distribuímos todos nuestros recursos en programas de prevención, diagnóstico, tratamiento e investigación accesible para la población más vulnerable.

El modelo de FALP se sostiene en dos pilares complementarios:

1. Sistema de acceso solidario
a tratamientos

FALP impulsa también un conjunto de programas, alianzas y mecanismos que buscan ampliar el acceso a la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer con foco en personas en situación de vulnerabilidad.

Este pilar considera iniciativas como el Convenio Oncológico, un sistema de protección financiera y de salud -orientado a colaboradores de empresas e instituciones-; el Comité de Beneficencia, que ayuda a financiar tratamientos de pacientes que no tienen los recursos económicos para hacerlo; el Programa de Clínicas Móviles, que acerca la prevención y detección precoz del cáncer de mama a la comunidad, y la colaboración con el sistema público de salud y el mundo privado.

Nuestro compromiso se transforma en acciones concretas

En 2025 logramos financiar estos proyectos gracias a las donaciones recibidas.

Acceso a
tratamientos

$ 0
millones

destinados a tratamientos
oncológicos.

0
personas

apoyadas.

$ 0
millones

por tratamiento.

Detección
temprana

+$ 0
millones

destinados a mamografías
clínicas móviles.

+ 0
mil

mujeres beneficiadas.

0
regiones

en las que estamos presente.

Acompañamos
el tratamiento

+$ 0
millones

destinados a alojamiento
a pacientes de región.

+ 0
noches

de estadía.

0
pacientes

apoyados.

Convenio
Oncológico

0
personas

atendidas
en 2025.

0
millón

aproximado de beneficiarios.

0
empresas

en Convenio.

2. Instituto Oncológico de excelencia

FALP cuenta con un Instituto Oncológico que aborda el cáncer desde el diagnóstico hasta el tratamientos de alta complejidad. En paralelo, desarrolla investigación aplicada y forma a profesionales de la salud, con programas de especialización en oncología médica, cirugía oncológica y otras áreas, en convenio con universidades chilenas.

Este trabajo permite enfrentar el cáncer de manera integral, con equipos multidisciplinarios, estándares clínicos de nivel internacional y un enfoque de atención centrado en la persona.

Impacto en investigación

  • Creación del Centro de Investigación e Innovación en Cáncer (CIIC).
  • Entre 2019 y 2025 se desarrollaron un total de 289 estudios clínicos distintos.
  • En 2025 publicamos 91 artículos científicos.

Formación de oncólogos

  • Para 2025, 19 de los 34 oncólogos médicos del país fueron formados por FALP.
  • Además, formamos a 183 médicos y profesionales de postgrado y 285 de pregrado.
  • Tenemos convenios con 14 instituciones de educación superior.

En FALP estamos comprometidos con una

mejor salud oncológica para el país

A lo largo de nuestra historia, hemos articulado la excelencia médica con el compromiso social que caracteriza el modelo de FALP. Este enfoque busca abordar el cáncer no solo como una enfermedad, sino también como un desafío sanitario y social para el país.

Conoce como hemos ayudado a aliviar el dolor individual y social del cáncer a través de nuestro Comité de Beneficencia.

Esto y mucho más hemos logrado articular gracias al Modelo Social de Salud Oncológica. FALP no solo brinda atención oportuna y de excelencia, sino que también llega a distintos rincones del país y entrega contención a pacientes y familias que atraviesan el cáncer.

Toda donación solidaria suma para aliviar el dolor del cáncer.

Con tu ayuda, podemos financiar programas de prevención, diagnóstico y tratamiento para personas que hoy no cuentan con los recursos para enfrentar el cáncer.

Propósito

de FALP

FALP nace con la convicción de que enfrentar el cáncer requiere mucho más que tratamientos médicos de alto nivel. Su propósito es contribuir a que las personas en Chile puedan acceder a diagnóstico, tratamiento y acompañamiento oncológico de calidad, promoviendo un modelo que combina excelencia médica y un sistema de acceso solidario para llegar a más personas. Así, la Fundación busca reducir las brechas de acceso en salud y acompañar a pacientes y familias durante todo el proceso de la enfermedad.

Nuestro mandato fundacional:

Ampliar el acceso oportuno a una atención oncológica integral y de excelencia, con una opción preferencial por los más vulnerables, para aliviar el dolor individual y social del cáncer.

Misión

Somos una institución sin fines de lucro que busca otorgar acceso oportuno -especialmente a las familias más vulnerables- a un tratamiento integral en un centro oncológico de alta especialización, en un entorno de respeto y calidez, donde los pacientes y sus familias se sientan seguros y acogidos.

Contribuimos al desarrollo de la oncología en el país mediante programas de educación, prevención y detección precoz del cáncer, disponiendo de tecnologías innovadoras, desarrollando investigación avanzada y formando profesionales altamente especializados.

Visión

Queremos contribuir a que, en nuestro país, la condición social no sea un impedimento para acceder a una atención oncológica oportuna, integral y de excelencia.

Buscamos que la docencia y la investigación aporten al desarrollo de mejores tratamientos y promuevan que las personas adopten hábitos de vida saludables y asuman un rol activo en el cuidado de su salud, disminuyendo así el riesgo de desarrollar cáncer.

Valores

de FALP

Respeto

Respetamos la dignidad de nuestras colaboradoras y colaboradores y confiamos en sus capacidades. Promovemos su desarrollo y el equilibrio entre la vida personal y profesional, fomentando un ambiente laboral grato, que favorece la acogida y el acompañamiento de los pacientes y sus familias.

Responsabilidad

Creemos en las personas, en su responsabilidad y autonomía para desarrollar su trabajo con un alto sentido del deber, calidad y vocación de servicio, en una labor orientada a apoyar a los pacientes, sus familias y a la comunidad que nos necesita.

Colaboración

Entendemos que nuestra contribución es el resultado de un esfuerzo colectivo, lo que nos impulsa a trabajar en equipo y a promover el bienestar de nuestros pacientes y colaboradores.

Eficiencia

Buscamos realizar nuestras labores con excelencia, estimulando el aprendizaje continuo, la mejora y la innovación para ser más eficientes en el uso de los recursos y capacidades. Esto nos permite generar un mayor aporte social y resguardar la sostenibilidad de la Fundación.

Transparencia

Actuamos y nos comunicamos de manera clara, franca y respetuosa, procurando ser coherentes entre lo que decimos y hacemos, cuidando la confianza y la fe pública en nuestro actuar.

Toda donación solidaria suma para aliviar el dolor del cáncer.

Con tu ayuda, podemos financiar programas de prevención, diagnóstico y tratamiento para personas que hoy no cuentan con los recursos para enfrentar el cáncer.

Historia

de FALP

FALP fue creada en memoria de Arturo López Pérez (1875–1949), empresario e inversionista chileno que, tras forjar una importante fortuna en la Bolsa de Comercio de Valparaíso, se trasladó a París, Francia, donde se radicó y consolidó su posición financiera, convirtiéndose en uno de los empresarios de mayor trascendencia en Europa.

Arturo López Pérez

Su patrimonio dio origen al sustento económico de la Fundación Arturo López Pérez. Falleció en 1949, a los 74 años, en el Hospital Americano de Neuilly a causa de un cáncer gástrico. Este hecho motivó a su viuda, Ana Lucía Ross Santa María, a destinar recursos de su herencia a la creación de esta institución, concebida como una obra al servicio de la salud pública.

Su determinación permitió el desarrollo de una institución dedicada a la atención y tratamiento de pacientes oncológicos, con especial foco en los más vulnerables. Así, en 1954, FALP se constituyó legalmente con el propósito de prevenir, tratar y aliviar el dolor individual y social del cáncer en Chile.

Ana Lucía Ross Santa María

En este contexto, Juan Andueza Larrazábal (1891–1972), abogado y hombre de confianza de la familia López Pérez-Ross, representó los intereses de Ana Lucía Ross Santa María en Chile mientras ella residía en París. Fue el nexo clave que permitió materializar su voluntad y dar forma jurídica a la Fundación, proyectando así el legado fundacional en el tiempo.

En 1954 fue elegido Presidente del Consejo Directivo de FALP, cargo desde el cual contribuyó a establecer las bases estatutarias y de gobernanza que han sustentado su desarrollo y continuidad a lo largo de los años.

Juan Andueza Larrazábal

Primeras instalaciones

FALP inició sus actividades en dos antiguos pabellones anexos del Hospital del Salvador, en Santiago, donde hoy se encuentra la Asistencia Pública. Estos fueron equipados con aparatos de rayos X convencionales e inaugurados el 2 de agosto de 1955 con la presencia del entonces Presidente de la República, Carlos Ibáñez del Campo.

Durante la década de 1990, la Fundación reorganizó su estructura administrativa y fortaleció sus programas de financiamiento de tratamientos, prevención y detección precoz. En este período, el médico cirujano y pionero de la oncología en Chile, Dr. Enrique Raventós Bedigges (1909–1993), fue uno de los primeros en dimensionar el cáncer como un desafío sanitario mayor, que requería una institución dedicada a enfrentarlo con los mejores recursos disponibles.

Raventós participó decisivamente en el origen de FALP; fue su primer Director Médico y también Presidente de su Consejo Directivo durante dos décadas. Su liderazgo consolidó un sello de excelencia médica y un modelo de cuidado integral centrado en las personas.

Dr. Enrique Raventós

Lo sucedió su hijo, Rodolfo Raventós Elissetche (1944–1998), ingeniero comercial y Presidente del Consejo Directivo entre 1993 y 1998. Asumió en un período decisivo de reorganización, liderando la recuperación de la Fundación tras la compleja situación económica provocada por el agotamiento de los fondos de la donación inicial, lo que ponía en riesgo la continuidad de sus operaciones.

[p] Durante su gestión, se impulsó la transición desde la administración del Servicio de Salud hacia un modelo de funcionamiento privado y autónomo. Asimismo, se modernizaron las instalaciones, dando inicio a una nueva etapa de crecimiento y proyección institucional.

Rodolfo Reventós

En 1995 se creó el Convenio Oncológico Fondo Solidario, un sistema de protección financiera y de salud -orientado a colaboradores de empresas e instituciones-, que permite a los afiliados y a sus familias acceder a tratamientos integrales contra el cáncer en el Instituto Oncológico FALP.

[p] Posteriormente, asumió la Presidencia Alfredo Comandari García (1948–2025), ingeniero comercial y líder visionario que encabezó FALP entre 1998 y 2025. Durante su administración, la Fundación se consolidó como un referente internacional en oncología y fortaleció un Modelo de Salud Social que integra la prevención del cáncer, la excelencia clínica, la investigación y el compromiso con los más necesitados.

[p] Su liderazgo priorizó el bienestar de pacientes y colaboradores, imprimiendo un sello de esperanza y humanidad, fiel al espíritu fundacional.

Alfredo Comandari

Actualmente, la presidencia del Consejo Directivo FALP recae en Rolando Medeiros Soux, químico con posgrados en Administración de Empresas e Ingeniería Química, quien asumió el cargo tras el fallecimiento de Alfredo Comandari en enero de 2025. Miembro del Consejo Directivo desde 2011, Medeiros ha participado activamente en la consolidación de FALP durante los últimos años, aportando su trayectoria y un firme compromiso con los valores y la misión de la institución.

Rolando Medeiros

En 1960, junto con la estandarización técnica de la cirugía oncológica, se instauró el Comité Oncológico, instancia de discusión clínica multidisciplinaria destinada a definir tratamientos de pacientes. Esta práctica se consolidó luego como parte esencial del modelo asistencial de FALP, posicionando a la Fundación como el primer hospital del país en adoptar decisiones terapéuticas basadas en el trabajo médico colegiado.

En 1967, FALP inauguró su primer edificio propio en la comuna de Providencia, destinado a la investigación, diagnóstico y tratamiento del cáncer. Durante las décadas siguientes, incorporó progresivamente nuevas tecnologías médicas y amplió su capacidad de atención.

Edificio FALP

Toda donación solidaria suma para aliviar el dolor del cáncer.

Con tu ayuda, podemos financiar programas de prevención, diagnóstico y tratamiento para personas que hoy no cuentan con los recursos para enfrentar el cáncer.

Acceso a tratamientos

$2.500

millones destinados a tratamientos oncológicos.

189

personas apoyadas.

$13,4

millones costo promedio por tratamiento.

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