“Contar con Convenio fue un alivio”
El año 2010 no fue fácil para el profesor Pedro Maureira. Cuando se realizaba exámenes de rutina previos a una operación de vesícula, le detectaron leucemia promielocítica aguda. Tuvo que hospitalizarse para recibir tratamiento, y meses después, además le descubrieron un tumor testicular. “Al escuchar las palabras del doctor sentí frío en la espalda y mucho miedo. Quería saber qué se venía, cuál era el grado de avance de la enfermedad y tenía un sinnúmero de preguntas que nacían del temor a lo desconocido. No había vivido una experiencia similar con familiares ni amigos”.
A través del colegio en que trabaja se encontraba afiliado al Convenio Oncológico FALP. “Antes de la enfermedad pensaba que no era tan necesario realizar el aporte mensual, porque no había antecedentes de cáncer en mi familia, pero felizmente me aconsejaron bien”.
– ¿Cómo siente que lo respaldó Convenio Oncológico?
“Contar con el convenio ha sido un alivio, pues el tratamiento de esta enfermedad es altísimo. Tenía que hospitalizarme para recibir las quimioterapias, a lo que se sumaban las cirugías, exámenes de control y drogas orales. Durante este periodo no he tenido preocupación económica, lo que me ha permitido recuperarme con tranquilidad. Realizo mis actividades normalmente y tengo controles cada 6 meses”.
– ¿Se sintió acogido por la Fundación?
“Tengo excelentes recuerdos de todos. Desde quienes estaban en la caja y que al verme habitualmente me saludaban amablemente, me daban fuerza y me hacían comentarios positivos cuando me veían mejor, hasta las enfermeras y el personal técnico. Pero fundamentalmente estoy muy agradecido de todos los médicos, en especial del Dr. Claudio Flores, hematólogo, y el Dr. Camilo Sandoval, , urólogo, porque son excelentes profesionales. Se daban el tiempo de explicarme de manera sencilla lo complejo de la enfermedad y me daban la tranquilidad y la fuerza cuando sentía que las cosas no avanzaban como yo quería. Estoy profundamente agradecido de ellos y de todo el personal de FALP”.
Y concluye: “Después de lo que me pasó, muchos de mis amigos y familiares tomaron las precauciones y se afiliaron. Uno nunca puede estar ciento por ciento preparado para todas las cosas que eventualmente pueden suceder, pero si tienes el convenio, vives más tranquilo”.